El mito de la compra especulativa: limitar a los inversores no bajará el precio de la vivienda
Los informes impulsados por la Generalitat de Catalunya para justificar la limitación de la compra “especulativa” parten de una premisa políticamente atractiva: restringir la demanda inversora para hacer la vivienda más accesible. Pero la evidencia disponible no permite sostener esta conclusión de manera clara.
Joan Raldiris, gerente de MASIFILL, analiza los cuatro informes elaborados por el comité de expertos encargado de evaluar esta propuesta y concluye que, pese a su posible viabilidad jurídica, no existen datos concluyentes que acrediten una reducción de los precios ni una mejora significativa en el acceso a la vivienda.
Los casos internacionales citados muestran cambios en el perfil de los compradores, pero no resuelven el problema estructural de fondo: la falta de oferta.
El artículo invita a reflexionar sobre el riesgo de construir políticas públicas basadas más en relatos ideológicos que en evidencia empírica contrastada.
